Estas son las sorpresas que se lleva uno cuando busca en la red pasar un buen momento en el videochat con alguna rica putita. Esa noche tenía yo ganas de sexo bien caliente, quería encontrar una chica de las mas guarras y hacer sexo por el videochat, estaba dispuesto inclusive a encender mi webcam para que me vea, solo con imaginarme tantas putas juntas ya me había puesto duro y terriblemente caliente, asi que empecé a buscar, y que crees que encontré? A la mujer de mi mejor amigo! Camila, una tremenda hembra de 23 años con la que mi amigo Daniel se había casado hace seis meses.


El tío era la envidia de todos los colegas, su mujer parecía una modelo de revistas, un cuerpo para el infarto, morena, unas tetas que siempre insinuaba debajo de los escotes y un culo que te hace perder el sueño. Pues bien, mi amigo siempre se quejaba de trabajar demasiado, que su mujer quedaba sola, que seguramente se aburría, que se llevaba muchas horas fuera de la casa...ahí tienes, la zorra no se aburre para nada, ella se conecta al videochat y tiene sexo con desconocidos, y además seguro le pagan!


Bueno, el asunto es que entré esa noche al videochat buscando sexo y hago un clic sobre la foto de una chica, como no se le veía la cara no sabía que era ella hasta que la vi por la webcam, desnuda, con esas soñadas tetas al aire y echada sobre un sofá que reconocí enseguida, el de su propia casa. Camila se estaba masturbando, delante de la webcam, no tenía tiempo para escribirme, sus dedos entraban y salían de su coño mojado y en su cara se notba ael placer que estaba sintiendo.


Luego de la fuerte impresión que fue ver a la mujer de mi amigo en pelotas y jugando con su chocho, me dispuse a disfrutarla, sus piernas se abrían y se cerraban, se retorcía de placer y gemía como una gata en celo, de repente iró en el sofá y se metió los dedos en ese precioso culito, yo lo estaba viendo todo y agradeciendo al cielo habérmela encontrado, esa noche por fin me haría una paja de esas que no se olvida.


Como leyendo mis pensamientos Camila se dignó a teclear algo: quieres sexo? Fóllame ahora! No esperé más y me masturbé con ella, un polvazo que me dejó temblando, ella también llegó al orgasmo pero seguía pidiendo más, la muy puta es una insaciable. Desconecté satisfecho e hice una llamada por el móvil, hablé con Daniel, le dije que había entrado al videochat de sexo y que tenía la dirección para que él también lo probara, que malo soy, pero eso le pasa por casarse con una golfa. Quieres conocer a Camila y gozar del sexo por videochat?

Tener sexo por videochat con Camila